Armonía
oriental
En un típico chalet estilo ingles que
originariamente perteneció a
los empleados del Ferrocarril
(año 1890) declarada monumento histórico, se realizó esta combinación
ecléctica de estilos y materiales, la calidez aportada por las obras de
arte y la generosa luminosidad, convierten a esta casa en un lugar ideal
para el descanso y la quietud a pesar de estar ubicada en unos de los
puntos neurálgicos de la capital porteña. Se decoró esta casa con
objetos juntados de muchísimos viajes por el mundo.
1.-Invitación
al relax.
En cada rincón se hace evidente el gusto de los dueños por los materiales
nobles.
2.-Apuesta
a lo original. La cocina aislada al resto de la casa se anexó a los demás ambientes. Se
conservó casi en su totalidad la antigua cocina, sólo se cambiaron los
azulejos, y se modificó un mueble para el lugar de lavado con alzada y
bajo mesada, la
cocina económica de fundición era a carbón, actualmente es a leña. La
heladera de roble también es original de la casa, las guardas están
realizadas a mano sobre azulejos.(*)
3.-Luz
privilegiada. Para el
comedor se eligió mobiliario de estilo italiano, con un gran mueble del
siglo XVI como protagonista del lugar. En el contrafrente se reemplazó
una pequeña ventana de vidrios opacos por una gran mampara de hierro con
vidrios repartidos y de grandes dimensiones, se eligió dejarlo sin
cortinas, para dejar al descubierto todo el verde del jardín
4.-Con
espíritu étnico.
En el living, alfombras, mantas y almohadones,
imparten calidez y recrean una atmósfera oriental, profusión de muebles,
objetos y delicados textiles llegados desde distintos rincones de Asia y
África. Los respaldos tallados de unas camas se utilizaron para
respaldo de sillones. Se quitaron puertas y se crearon arcadas para
lograr una mayor amplitud visual,
5.-Vista al verde . El jardín, también sigue la decoración del resto de la casa, entre los distintos tonos de verde de las plantas, cada tanto, se descubre algún mural especialente pensado para descansar y disfrutar de la naturaleza.