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Casantigua es hoy el primer buscador argentino   especializado en restauración - conservación y reciclado de objetos y edificios antiguos. Esperamos encuentre aquí su espacio, pensado y diseñado para todos aquellos que amamos restaurar nuestra historia.  

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    DE VIEJAS PAREDES Y PEQUEÑOS HOMBRECITOS…

 

                    Por la decoradora Marisa Gentile                                             

                   web             www.marisagentile.com.ar                                                                                                     mail                 mvgentile@ciudad.com.ar

     

 Invalorables desde su originalidad, interesantes por su naturaleza, por su origen y su historia, esencialmente bellos por su diseño, en esta nota nos dedicaremos a un revestimiento único: azulejos y mayólicas.

         Y digo “único”, porque aquellos que han visto pasar la historia de Buenos Aires desde sus paredes, hoy las consideran piezas originales, objetos de la búsqueda de los amantes de las casas antiguas y de los reciclajes que saben mantener el espíritu de estas construcciones.

Comencemos por los azulejos. El diccionario define a azulejo como "un ladrillo fino de colores" y es una palabra común al castellano, el portugués y los dialectos africanos e hispánicos del árabe. El término azulejo proviene de lapislázuli, piedra azul semipreciosa y de zulej, que significa pulido. Se sabe que fue introducido a la Península Ibérica por los árabes En España se producen desde el siglo XIV, aunque los primeros modelos islámicos datan del siglo IX. El azulejo portugués, a diferencia del español, es una mezcla de diseño barroco inspirado en el azul talaverano, la cerámica china y la azulejería holandesa, mezcla que denota un gusto por lo exótico.

Desde sus comienzos se los utilizó para la decoración de suelos, paredes y exteriores de edificios, dada su gran resistencia a la acción de la interperie. La técnica primitiva de fabricación era el "alicato" se unían piezas monocromas de barro vidriado recortadas con formas geométricas. La evolución de sus diseños y texturas se basó en la introducción de nuevos colores en antiguos modelos monocromos. El origen de los alicatados puede encontrarse en los pueblos nómades del desierto para decorar sus jaimas con vistosos tejidos. Es por ello que la estructura decorativa de los alicatados imita la de aquellos tejidos nómades de los pueblos árabes.

Con un diseño muy particular encontramos a los que aparecen en las fotos; los famosos azulejos Pas de Calais. 

Llegados al país desde Francia en el siglo XIX alrededor de 1850. En muchos de los casos venían como lastre de los barcos que llegaban al Río de la Plata y después se iban cargados de mercadería. Casi siempre de 0.11 x 0.11 mts., generalmente azules y blancos, y con motivos típicos como la flor de lis, diseños de guardas, flores, rombos, o simplemente rayas. Entre azulejos de diseños iguales se notaba con frecuencia ciertas irregularidades en los dibujos, seguramente por deficiencia de cocción. Eran azulejos de factura simple. El diseño más común era el llamado "etiqueta" con rayas paralelas, redondeadas en las esquinas que seguían el contorno del cuadrado. En los comienzos se utilizaban óxidos sacados de la montaña y la matriz se realizaba con ramas y hojas, cada pieza posteriormente se secaba al sol.

              

  Quiero hacer una mención especial al azulejo que vemos en la primer foto, cuyo hombrecito azul burla a la muerte en el famoso cuento del escritor argentino Manuel Mujica Láinez “El hombrecito del azulejo”.El relato reconstruye una Buenos Aires pueblerina, de casas con zaguanes, patios y aljibes.

  Este hombrecito es un ser singular. Nació en Francia, en Desvres, departamento del Paso de    Calais y vino a Buenos Aires por equivocación. Sus manufactureros no lo destinaban aquí, pero lo incluyeron por error dentro de uno de los cajones rotulados para la capital argentina, e hizo el viaje, embalado prolijamente el único distinto de los azulejos del lote. En las casas se los colocaba en los zócalos, zaguanes y patios, en los brocales de los aljibes, en los frentes de los escalones y los antepechos de las ventanas. También se colocaron en las cúpulas de las iglesias, como la del Pilar, la de Santo Domingo y la Catedral.

         

         Son requeridos para ambientar cascos de estancias, cocinas de estilo colonial o de campo. Otra aplicación es colocarlos en los frentes de chimeneas y hogares, este tipo de azulejos se caracteriza por tener las esquinas tomadas: al juntarlos con otros se produce una continuidad que es muy agradable.

 

 

            Respecto de las mayólicas, la mayoría de las que vemos en las fotos provienen de Bélgica, Inglaterra y Alemania.  Vamos a reconocer y diferenciar en ellas dos estilos:  Art Nouveau y Art Decò.

           Los azulejos de estilo Art Nouveau son las primeras piezas industriales que llegaron al Río de la Plata, este período nace en Bélgica y abarca el período comprendido desde 1890 hasta 1910.  Es un estilo inspirado en motivos naturales, con líneas fluidas, curvas, continuas, largas, con motivos de flores tipo tulipa (campanilla) o toda flor pesada cargada de néctar. Representan nervios, tendones, líneas de tensión, rulos u sarmientos de la vid.

También encontramos formas de inspiración animal y vegetal, como membranas, cartílagos o libelulas. (Ver foto derecha arriba …)

El Art Decò es un movimiento posterior. Tiene su auge en 1925 y perdura hasta bien entrados los años ’30. Este estilo nació como reacción contra el modernismo y se esforzó por eliminar toda la ornamentación, Combina curvas ampulosas  con líneas rectas, y superposición de motivos geométricos (discos, cuadrados).  (Ver fotos derecha abajo ….)

Estos azulejos y mayólicas eran horneados de manera artesanal.  En cada horneada entraban muy pocas piezas y eso provocaba la variación en los matices, en el degradé y en el craquelado de cada pieza.  Por esta razón no hay dos piezas iguales.

Un pequeño dato anecdótico se cuenta que cuando se demuelen estos maravillosos edificios antiguos, para rescatar un paño de azulejos o mayólicas, se debe sacrificar otro.  Es decir, resignar uno para preservar otro.  También sucede, en muchas ocasiones,  que se desprenden solos de la pared, porque el mortero para su aplicación estaba formado por arena y cal.

 

 

  

 

Otro dato interesante es que muchos zaguanes de Buenos Aires se ven tapizados totalmente por estas piezas, pero éstas no guardan ninguna relación de color.  ¿A qué se debe esto?  A que los pedidos se hacían por catálogo, y en la época, los clientes veían el catálogo en blanco y negro, por lo tanto, las piezas llegaban a la ciudad en distintos colores, y terminaban mezcladas en una pared sin un criterio de engamado de colores.  Además de que las partidas estaban formadas por muy pocas piezas.

 

 

Para ir cerrando la nota, cabe aclarar que existen comercios especializados en estas piezas maravillosamente únicas, donde el aficionado-coleccionista puede concretar su búsqueda.  En su defecto, y en los casos en los que hay piezas originales preexistentes, (ver azul viejos) pero no suficientes en cantidad, hay empresas que se dedican a la réplica, tanto de azulejos como de mayólicas, en función de las necesidades del cliente en cuanto a diseño y cantidad de piezas buscadas.  Sea cual fuere el caso, ambos tipos de comercios son un muestrario original y un paseo imperdible para los amantes de las casas antiguas.

           Hoy son una opción más para generar un sector especial en la casa, un detalle en un  patio antiguo, enmarcar un frente de chimenea, y otras aplicaciones

No solamente se utilizan las que están en buen estado, también se reciclan para formar baldosas, con diseños completamente artesanales, se fabrican en diferentes tamaños y se venden por pieza (ver Ana Manghi)

 

 

Dato curioso

Azulejos de naufragios.

En las playas de el balneario Solís, en el departamento de Maldonado, URUGUAY, en la zona comprendida entre el Hotel Alción y la desembocadura del río Solís, es dónde podemos hallar, después de cada sudestada, azulejos de Desvres o trozos de ellos, sorprendiendo el excelente estado de conservación en que se encuentran muchos ejemplares. Debido al lecho arenoso y a la ausencia de rocas, aparecen gran número de azulejos enteros, con el esmalte y el dibujo en perfecto estado. Solamente las esquinas se muestran algo desgastadas. Son todos azulejos fabricados en Desvres por la Flía Fourmaintraux, entre los años 1863 y 1896 aproximadamente es decir que han permanecido bajo las aguas más de un siglo.

No ha sido posible averiguar el nombre del barco siniestrado, tarea que se hace más difícil, por haberse incendiado los archivos de la aduana de Montevideo en 192l.

El otro lugar donde es posible encontrar azulejos arrojados por el mar es en la playa contigua a la punta rocosa del faro de José Ignacio, en el mismo departamento de Maldonado, aproximadamente a unos 80 quilómetros al este de playa Solís.

Debido al suelo rocoso y a las aguas más agitadas, en este lugar sólo llegan a la costa fragmentos de azulejos, muy desgastados, donde no ha sido posible ver en ninguno, el sello de fábrica.

Recientemente se han tenido versiones de otros dos naufragios de barcos con cargamentos de azulejos en las costas de Rocha y de Maldonado, con las consiguientes apariciones de azulejos en las playas luego de las tormentas. Estas informaciones no han podido ser aún confirmadas. (...)

 

 Páginas relacionadas.

www.artemercosur.org.uy/azulejo    museo del azulejo en URUGUAY

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