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Reina ANA
de ESTUARDO ocupó el trono inglés por doce años a comienzos del
siglo XVIII. Si bien de este período no se conocieron grandes
innovaciones en arquitectura y decoración, su reinado se destacó por la
elegancia y el buen gusto, ganándose el nombre de Barroco inglés.
El arte en general, comienza una etapa más racionalista, en lo que al
mobiliario se refiere no sufrió grandes cambios, pero se suscitaron
nuevas variantes constructivas de una gran simpleza, con énfasis en la
calidad y en la mano de obra. Se suprimieron motivos ornamentales
comúnmente utilizados en estilos anteriores, logrando siluetas limpias y
elegantes. Para la caracterización de estos muebles basta con observar
una silla donde prevalece la línea curva pero sin alardes ni
estridencias. La curvatura del respaldo se adapta en esta época a la
forma del cuerpo humano.
Es típico
de este estilo la boiserie en las paredes (grandes paneles
formando recuadros a toda altura) pueden ser de nogal, cedro y maderas
blancas. Se trata de cubrir al máximo las paredes, por esta razón los
cuadros son utilizados en casi todos los ambientes, se cuelgan grandes
espejos biselados y los tapices logran competir con las pinturas, se
vuelven como cuadros, dejan atrás su efecto chato o de mural. Una de las
manufacturas más destacadas fue la de los GOBELINOS, utilizando
colores con influencia de alfombras orientales y porcelanas chinas (azules,
turquesas y blancos).
Pero
quizás en donde más recayó el aporte de suntuosidad y elegancia de este
estilo, es en el detalle de las patas delanteras, que si bien continúan
siendo cabriolé, su curvatura es menor a las anteriores. Se coloca en su
en su extremos las terminaciones de garra de águila o de pezuña de
cuervo teniendo una bola. Es característico encontrar ostras talladas y
otros motivos en las rodillas. Las patas traseras generalmente lisas y
achaflanadas (tipo sable), tirantería en H o sin tirantería. Los
respaldos adquieren altura y rectangularidad con la presencia del SPLAT.
El SPLAT es
un elemento característico de este estilo. La lira o pala central con su
silueta estilizada, marca la elegancia del diseño, se ensancha para
mejorar el encaje de la espalda. Quizá
los barrotes verticales del respaldo de algunas sillas
"Windsor", silla popular muy representativa, en los que el
central constituye una de las características del Reina Ana.
En este
período los juegos de azar alcanzaron una gran difusión y a consecuencia
de ello proliferaron las mesas de juego, inclusive las plegables. Las
maderas utilizadas son la caoba, para los muebles más importantes y para
los más económicos el nogal, aunque debido a su vulnerabilidad ante la
polilla fueron reemplazados también por la caoba. Se utilizó a partir de
1710 una mezcla de yeso y cola para reemplazar la madera tallada.
Los
muebles de guardado cumplen una función destacada, los armarios y
cómodas acompañan al resto del mobiliario, sus frontis son partidos (cuello
de cisne), se utilizan exhibidores para objetos de porcelana. Un
ejemplo de estos armarios es el TALLBOY, si bien no es una
creación de éste estilo, el tallboy es de origen inglés y se encuentra
en varias de sus ambientaciones, pueden ser altos o bajos con cajones
superpuestos.
En la
actualidad se lo utiliza en cualquier ambientación por su gran
adaptabilidad y la simpleza de sus formas. Las sillas al ser muy cómodas
son ubicadas en los comedores diarios, aunque muchas veces, resultan muy
pesadas por sus respaldares muy altos. Ideales para formar espacios
chicos, solamente con dos sillas (no más) podemos acompañar una mesa de
arrime, un espejo o una chimenea. Siempre son tapizadas, en algunas
ocasiones hasta su respaldo, éstas son ideales para colocar en dormitorios.
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